Los fotolibros cuentan historias mediante fotos, utilizando la narrativa visual. La historia de la fotografia está repleta de grandes libros de fotografía de los mejores fotógrafos.

Seguramente alguna vez en tu vida escuchaste hablar de «Fotobook o Fotolibro» pues en este post te contamos en detalle de que se trata; como se compone su narrativa, cuales son sus características físicas y las formas que tienes de crear uno tu mismo.

Un fotolibro claramente, es un libro con fotos, aunque su terminología va mucho más allá. Es un libro con fotos en el cual, mediante imágenes se establece una narrativa visual con la finalidad de contar una historia, expresar un sentimiento o divagar sobre un tema.

Un simple álbum de fotos de un evento social o un catálogo de una exposición; no son ejemplos de fotolibros, ya que sus autores no tuvieron la intención de narrar una historia a la hora de realizarlos y tampoco se valen de otros recursos como la secuencia, el ritmo, ni del poder simbólico de la imagen.

La red esta repleta de esa confusión entre fotolibro e impresión de álbumes comerciales de fotos, por eso vale la pena remarcar estas diferencias.

Existe una gran variedad de intenciones que pueden llevar al autor a afrontar la realización de un fotolibro. Sin embargo, en este post haremos referencia a la intención narrativa del autor como sinónimo de discursiva, que posee la finalidad de contar algo.

A continuación profundizamos en las técnicas correctas para leer y narrar con fotolibros.

Como Narrar Con Fotolibros

El funcionamiento de la narración en los fotolibros toma prestados recursos cinematográficos. El concepto de colección de imágenes permite a la fotografía mejorar sus cualidades narrativas. Así desde la sucesión de varias imágenes se relata hechos complejos, sirviéndose de repetidas elipsis muy comunes en el lenguaje del cómic o del «fuera de campo» cinematográfico. El autor da por sobreentendidos todos los pasos intermedios que unen dos imágenes. Con lo que la ordenación de esas diferente imágenes generará una secuenciación que nos permitirá introducir el concepto de tiempo (pasado, presente y futuro) con sólo pasar las páginas hacia atrás o hacia adelante.

La retórica visual añade complejidad al relato. Mediante el poder simbólico de ciertas imágenes el autor puede introducir conceptos que son más difíciles de visualizar y fotografiar. En nuestra cultura hay un amplísimo imaginario que compartimos con el resto de seres humanos y que nos permiten simbolizar, de forma mas o menos críptica, diversos sentimientos, pensamientos y estados de ánimo. Por otro lado la fotografía cuenta intrínsecamente con un enorme poder evocador que proviene de su misma esencia. Evocar terrenos vitales comunes que reconozcamos como propios pueden servir al autor para hablarnos de sentimientos universales.

La narración no lineal permite codificar mensajes más complejos. Se necesitará de parte del lector un esfuerzo mayor por comprender lo que se pretende decir. De esta manera, el autor va construyendo un puzzle que debe ser montado luego pieza a pieza y que escapa de la edición cronológica. Incluso a veces el autor introduce pistas mediante elementos no fotográficos, pero que tiene la cualidad de enriquecer el discurso.

Por último, tenemos fotógrafos que se centran en exclusiva en la parte visual y no quieren decir más que lo que claramente se muestra en sus fotografías, escapando a dobles lecturas e interpretaciones.

Formas De Crear Un Fotolibro

Para empezar a crear un fotolibro necesitas tener pensado un tema en el que investigar. Se trata básicamente de un ensayo o un tratado visual que cuente algo desde tu punto de vista.

Muchos autores dedican meses o años en trabajar sus proyectos fotográficos antes de plantearse dar el salto a publicar. Aunque esto es un dato subjetivo que dependerá de diferentes factores como del tiempo que le dediques, tus habilidades, tu creatividad, tus medios y si dispones de ayuda en tu entorno.

Lo más recomendable es empezar con la conceptualización del trabajo, lo cual te definirá y que te brindará referentes, guías y herramientas para salir a fotear.

Luego seguiremos con la parte de producción del material, es decir, salir a hacer las fotos que compondrán el trabajo. Dependiendo de la naturaleza del proyecto y tu nivel de acceso a él, éste te impondrá un ritmo u otro.

Una vez tengamos el trabajo en bruto vendrían diferentes fases de curación de contenidos, que atenderán en un primer momento a la criba de fotografías que no sean apropiadas o que queden fuera de la temática y el enfoque decidido al principio, y posteriormente a la edición del trabajo.

La última fase de este apartado consistiría en crear la secuencia. Es decir ir ordenando las imágenes en una determinada posición para contar la historia o discurso que queremos contar. Para ello emplearemos el nivel de detalle o de ambigüedad necesaria para darle el toque que nos gustaría que tuviera nuestro proyecto fotográfico personal.

Finalmente nos quedaría llevar ese trabajo al soporte libro tradicional en papel o incluso fotolibro digital. Para ello una de las mejores opciones es un software de maquetación como InDesign, QuarkXPress o Scribus si queremos hacer un fotolibro gratis. Algunas plataformas de impresión permiten descargar programa propietario con el que crear el master que les mandas con el pago. De una forma o de otra generaremos el PDF de impresión que mandar a alguna imprenta de la que tengamos referencias.

Sus Características Físicas

En cuestión de precio, pago y envio, en la actualidad se encuentran a nuestra disposición la mayor variedad de formatos posibles lo que significa que podemos desde imprimir tamaños baratos hasta gastarnos lo que queramos en impresión semiprofesional o directamente profesional de alta calidad.

Por eso mismo existen muchas imprentas online de artes gráficas así como otras directamente enfocadas a productos fotográficos que imprimen tus álbumes, fotos, calendarios personalizados y un largo catálogo de productos. Dependiendo de tus necesidades puedes pedir algunos presupuestos y también buscar las condiciones de descuentos o promociones que te puedan interesar.

De cualquier manera para crear un fotolibro estamos hablando de materializarlo mediante un soporte físico. Esto requerirá que tomes una serie de decisiones que configurarán tus álbumes y libros de fotos. En lo referente a la cubierta podrá ser tapa dura o encuadernación cartoné para los libros con más caché. Que a la vez podrá estar rematada con una impresión, una tela o incluso un acolchado.

Por otro lado, y aunque es menos frecuente en ediciones de fotografía, estaría la tapa blanda o encuadernación en rústica que abarataría significativamente el producto impreso.

Asimismo en cuanto al interior podemos utilizar diferentes tipos de papeles. El papel satinado en general ayudará a que la calidad de impresión haga que tus fotos luzcan geniales. Por el otro lado el papel offset será más agradable al tacto, pero hará perder viveza a los colores. Finalmente existen una buena cantidad de papeles especiales que aportarán un equilibro entre un tacto interesante y una buena reproducción.

Si has quedado fascinado con lo que has leído y conocido hasta aquí sobre los fotolibros, su forma narrativa, sus características físicas y todas las cualidades que los componen puedes seguir este link: monmagan.com/publicar/fotolibro/ donde Mon Magán, creativo editorial y fotógrafo, nos guiará en su sitio web por un recorrido hacia la comunidad Photobook con diversas ferias, encuentros y exposiciones. Como así también, les presentara los concursos de fotolibros contemporáneos y les dará a conocer cuales son las mejores opciones para imprimir sus propios fotolibros. Y por último, los introducirá a la experimentación y formación presentando el formato de «fotozines». ¿No sabes de que se tratan los fotozines? Pues, debes entrar a su blog para enterarte. 😉